martes, 16 de abril de 2013
viernes, 12 de abril de 2013
Memorias de un caracol
Soy Beethoven, sí el
nombre me lo pusieron entre las babosas de una colonia que vivió cerca de aquí
hace algún tiempo. No creáis que me disgusta, todo lo contrario; soy un caracol
al que le gusta la música. Me aficioné a su sonido cuando el trompetista, mi
amigo Mac, se mudó aquí: un precioso pueblo
llamado “ Rescate”. Él sólo tiene un ojo, por eso tuvo que abandonar la
orquesta a la que pertenecía. Suele contar diferente versiones del suceso en el
que perdió el ojo, tantas que no recuerda el suceso. En realidad no importa.
Mac es un gran músico. Dice que la melodía se interpreta con el alma, algo que
no sé si yo tengo- por ser caracol- y que eso le ayuda a ser mejor persona.
Nadie como él sabe entender a los caracoles. Todo lo que yo sé de música me lo
enseñó él.
Hace tiempo, cuando yo
era más joven y me atrevía a entrar en el mundo de los humanos llegué de forma
fortuita hasta el porche de su casa guiado por el sonido de su trompeta.
Comenzó entonces a llover, el viento soplaba tan fuerte que me impedía avanzar
a cada paso y me cobijé allí. En ese momento Mac salía para asegurarse de que
todo estaba en orden después del temporal, de forma accidental me pisó
taladrando así mi concha. Fue la primera vez que vi a un ojo llorar.
-no te preocupes, me
dijo, buscaremos una nueva concha para ti
-¡A mí en realidad, lo
que me gustaría es que me enseñases a
interpretar música!.¡Desde que te oí la primera vez quedé maravillado!. Lo de
la concha no me importa mucho, porque de alguna forma también seré como tú que
tienes una herida en el ojo.
A Mac esto le hizo mucha
gracia
-Esta bien,, de todas
formas buscaremos esa concha, y si no la encontramos ya buscaremos una forma de
dar utilidad a ese agujero, que ahora te hace especial.
Salimos al jardín y
caminamos hasta el bosque, y luego caminamos hasta el mar, encontramos miles de
conchas, pero ninguna estaba hecha a mi medida, así que regresamos a casa. Una
vez allí Mac partió una fruta.
-Es una pera, me dijo, es
mi fruta favorita. No sé si los caracoles coméis peras, pero tampoco eres un
caracol corriente. ¡Seguro que te gusta!
(…y yo me la comí). Mientras
mordisqueaba la pera me dijo:
-Se me ocurre una idea,
cuando como pera siempre se me ocurren. Utilizaremos tu concha para hacer
música, le pediré al viento que silbe en tú agujero y con mis dedos yo guiaré
la melodía, también le pediré a la hoja de la cornisa que caiga sobre ti para
protegerte del frío. Además te voy a contar un secreto, tengo un amigo dragón(
que es mágico) al otro lado del río. Tiene la habilidad de leer el pensamiento,
además posee todas las letras y notas musicales
del mundo, las guarda en su cueva. Él te dará el don de la música, y a cambio
–si es necesario- entregaré mi otro ojo para que se haga realidad tu deseo.
Será mi regalo para compensarte.
El dragón se conmovió
tanto, que además de regalarme el “don” me doto del poder de dejar un rastro de notas musicales
con mi baba.
Desde entonces el viento
Mac y yo formamos un buen equipo, me he
hecho músico profesional y animamos las fiestas que hay por los alrededores del
pueblo interpretando alegres melodías.
Si necesitas de nuestros
servicios solo tienes que seguir el rastro de notas musicales que hay sobre el
suelo , justo al final de la canción me encontrarás.
Isabel S
Una pera, un trompetista, una hoja, un caracol, un ojo y un dragóncillo fueron las propuestas para crear una historia en la que cada uno de los personajes daba su particular visión. Taller de creación literaria 2010
jueves, 4 de abril de 2013
Meriendas literarias
Hoy hemos presentado en el "Centro cívico Lepanto" el libro "Meriendas Literarias". En el acto, además de leer los textos, Almudena Castillejo nos ha deleitado con una creación magnífica.
A la vez que escuchaba nuestros relatos, sus manos parecían estar hechizadas. Cada trazo ha sido un espectáculo. Al final todos queríamos el cuadro. Preciosa actividad organizada por Rafa, al que agradecemos su empeño por salvaguardar proyectos tan creativos como éste.
sábado, 30 de marzo de 2013
Versos Sumados(Cosmopoética 2012)
Puedo escribir miles de palabras en la noche,
borrarlas a la mañana siguiente,
para que todo sea fugaz naturaleza muerta.
Pero hay algunas
que quedan enroscadas entre sí y esperan
como el lápiz espera sobre la mesa
la mano del escriba.
Esas no desaparecen, resisten,
te exigen con firmeza completar su trabajo
antes de que te des cuenta
te obligan a mostrarlas y corren el peligro
de ser el principio de un poema.
La última frontera
(Los poemas son de la autora Isabel Serrano Castro)
Todos estos poemas han sido declamados por jóvenes artistas en Flush-Bus, iniciativa creada por el "colectivo Hojas sueltas" en el que por unos días invadieron los autobuses de la cuidad recitando poemas a los asombrosos viajeros que, de forma inesperada, se encontraban durante el trayecto, acompañados con generosidad poética por los actores que hicieron su particular ruta de palabras y verso...y algún susto.
Ya no duermo
es el año del barro,
me derrumbo
dentro y lejos de mi,
vértigo orillado,
noto mi presencia detrás del muro.
El humo no me deja.
La casa tiene ventanas de humo.
El humo es un laberinto,
en el que mi nombre se pierde.
Mi nombre es surco entre la piedra.
La piedra se ahoga en el barro
Murmullo
¿Viajar?, atravesar un puente es un viaje.
El trayecto
desde las nubes hacia una ruta de interior
es un puente.
Un golpe seco en el año del
barro
es una nube, es un puente, es una
piedra
y un murmullo que no cesa.
¡¿Qué haces loca, escribiendo éste poema?!
Escribo
Escribo poemas en la pared, y en el aire,
obstinada hasta el agotamiento, escribo
palabras como espectros que se comprimen
en un lugar clandestino. En el dolor escribo,
en el dolor que duele en mí. Escribo poemas
porque he sentido la muerte, una pequeña,
como un tropiezo. Escribo para entregar sin temor
el fruto maduro que está cansado de esperar.
A la enferma, curación. Saltar del tiempo en marcha
Escribo para curtirme en piel propia. Con mano dura
escribo, me describo, me derrumbo, me elevo.
Me sobrevivo a golpe de escribir. Escribo.
(Los poemas son de la autora Isabel Serrano Castro)
Todos estos poemas han sido declamados por jóvenes artistas en Flush-Bus, iniciativa creada por el "colectivo Hojas sueltas" en el que por unos días invadieron los autobuses de la cuidad recitando poemas a los asombrosos viajeros que, de forma inesperada, se encontraban durante el trayecto, acompañados con generosidad poética por los actores que hicieron su particular ruta de palabras y verso...y algún susto.
jueves, 28 de marzo de 2013
Diario encendido
Hace
tiempo que intento dar un giro en las publicaciones de éste blog. Nació como
una declaración de intenciones que, poco a poco, se han diluido en textos
apresurados que se distancian de su verdadera razón de ser. Yo escribo. Escribo
para contar cosas, escribo para contarme cosas, y que este balance me ayude. Porque
cuando he reflexionado sobre un poema, o un texto, aprendo de lo que he dicho o
hecho.
Tenemos
la falsa creencia- al menos yo así lo pienso- que al escribir llegaremos a
crear un texto que a nosotros nos gustaría leer. Craso error, ya que la
escritura es el ejercicio que produce más insatisfacción de todos los que
puedas realizar. Doy fe. Describes algo, lo lees, lo rectificas, y cuando lo
dejas porque ya no puedes hacer más por él, lo abandonas mucho peor que cuando
comenzaste. Aún así vuelves a escribir por pura soberbia contra las palabras
que te niegan. Más de tres veces, desde luego.
Aquí
estoy, tecleando de forma arbitraria para justificar éste desasosiego. Hoy es
uno de esos días en los que haces balance y no cuadran los números, hay más de
una curvatura en la línea recta y a duras penas eres capaz de cerrar un
círculo. Escritura, al fin.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Empezamos la ruta
Cuando comencé a escribir el libro"Memorias de una gaviota coja", nunca llegué a imaginar el vuelo que esta singular ave emprendería. Y ahora yo estoy aquí, leyendo poemas a niños de mi pueblo, con los que he reído y disfrutado y he de decir que siento el dulce sabor que experiencias como esta te dejan en la memoria.
Y todo esto ha sucedido el pasado 8 de Marzo, que con motivo del día internacional de la mujer, visité el colegio "Alvaro Cecilia", a cuyo equipo directivo y educativo he de agradecer ésta oportunidad de mostrar mi obra.
Los niños escucharon, rieron, comentaron y para mí ha sido una experiencia magnífica
Previamente los niños habían trabajado sobre el texto y comentamos sus impresiones. Lo cierto es que es un lujo que no tiene precio poder conocer en vivo lo que una creación provoca entre los niños, ya que ellos se expresan de forma espontánea, y el balance fue muy satisfactorio. Gracias.
sábado, 9 de marzo de 2013
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