lunes, 13 de febrero de 2012

Poema 51



Escribo poemas en la pared, y en el aire,
obstinada hasta el agotamiento, escribo
palabras como espectros que se comprimen
en un lugar clandestino. En el dolor escribo,
en el dolor que duele en mí. Escribo poemas
porque he sentido la muerte, una pequeña,
como un tropiezo. Escribo para entregar sin temor
el fruto maduro que está cansado de esperar.
A la enferma, curación. Saltar del tiempo en marcha
 Escribo para curtirme en piel propia. Con mano dura
escribo, me describo, me derrumbo, me elevo.
Me sobrevivo a golpe de escribir. Escribo.


Carta de Frida Kahlo a Diego





Diego:

Nada comparable a tus manos ni nada igual al oro-verde de tus ojos.
Mi cuerpo se llena de ti por días y días.
Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la tierra.
El hueco de tus axilas es mi refugio.
Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos.
Mi Diego:
Espejo de la noche.
Tus ojos espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos.
Todo tú en el espacio lleno de sonidos - En la sombra y en la luz. Tú te llamarás Auxocromo el que capta el color. Yo Cromoforo - La que da el color.
Tú eres todas las combinaciones de números. La vida.
Mi deseo es entender la línea la forma el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

(cartas de amor de la historia)

viernes, 10 de febrero de 2012

Yo soy inminente ( cuento para abrir una sonrisa)



A veces tengo unas admoniciones increíbles, como una especie de versiones de cosas, ¿sabes? Me vienen de repente, por un sueño que he tenido, o por un asentimiento. Paqui dice que todo son alusiones mías, pero de eso ni hablar, que la que está delicada del cerebelo es ella y no yo. Y luego otra cuestión: que a la gente le cuesta mucho omitir que los demás tienen poderes que ellos no han aprehendido. Además, hay que tener presencia de que la Paqui está amargada, porque tiene al marido empotrado en la cama desde hace años y de eso nadie sale inerme, oiga, se lo digo yo que estoy al margen de todo y sé muy bien de lo que hablo porque ya he pasado por ese alcance. La Paqui ahora no me cuenta nada, porque lleva una época muy perceptible, pero antes estábamos muy penetradas las dos. Lástima. Desde que se ha ido a vivir a esa organización de casas endosadas no hay quien le diga nada. Antes vivía en el beneficio de enfrente, y todo eran favores, que si me das un poco de sal, que si me enciendes la aguja que yo no veo bien, en fin, un desecho de favores. Le he dicho que va acabar mal, que el marido se le va a convertir en un adulterado, que su hija pequeña va a tener una noción de embarazo y que al chico la novia lo va a dejar por imponente. Le he dicho que lo he visto todo clarísimo como el agua. Y la Paqui que no, que no se quiere creer que yo soy inminente y veo el futuro. Peor para ella.
Diagnóstico: Solecismo (Se emplea como opuesto a barbarismo; mientras este es un error cometido por el empleo de una forma inexistente en la lengua, el solecismo consiste en el mal uso de una forma existente).
Flavia Company
Transtornos literarios. Ed. Páginas de espuma. 2011


sábado, 4 de febrero de 2012

Sueños de encaje (Natalia Litvinova )



Luchar diariamente
contra la idea de que no encajamos
ni en el mar
ni en la canilla de tu baño que gotea sin parar.
Luchar contra lo diario.
Contra la idea de.
De todos modos no encajamos.
Y los modos son tantos.
Y los encajes son tan bellos.
Y la canilla sigue goteando mares…
(Hoy me dormí con vos
imaginando mares goteando canillas).
Aunque todavía duermas a mi lado
a pesar de que no encajamos,
tengo miedo
porque te veo al borde de la cama
y nuestros lados comienzan a achicarse.
(El día anterior soñé que nuestros lados
eran tubos fosforescentes y nosotros jugábamos
con ellos y jugábamos,
los trenzábamos y los trenzábamos).
Me tiene el miedo
porque estas frío conmigo
y yo veo que la gente en la calle
suda como loca.
Me da miedo que de repente
te conviertas en ciudad
y me choques con tu
bicicleta o con un semáforo.
No encajamos
porque siempre que te vas
me quedo esperando
algo así como tu cuerpo de frente.
(El otro día soñé que regresabas hecho plastilina,
me abrazabas blandamente
y nos fusionábamos
como dos caramelos dentro del sol).
No encajamos
porque mientras
me miras con los ojos abiertos
yo te estoy viendo con mis ojos cerrados.
Porque aunque no lo creas
el mañana puede estar dentro del espejo
y nosotros en frente de él cepillándonos los dientes.
Porque no soy capaz de pedirte más caricias,
que me muerdas más las piernas,
que nos enviciemos,
que no te robes todas las sábanas.
(Hace una semana soñé que era tu sábana
y vos te envolvías en mí,
y rodabas por la cama
como si fuera un gran cráter lunar
y tu cuerpo me besaba
como se besa a una sábana).
No encajamos
porque muestras que
sabes muchas teorías sobre el espacio
pero en ninguna estoy yo.



viernes, 3 de febrero de 2012

Wislawa Szymborska (la voz que se apagó)



Del montón

Soy la que soy,
casualidad inconcebible
como todas las casualidades.
Otros antepasados
podrían haber sido los míos
y yo habría abandonado
otro nido,
o me habría arrastrado cubierta de escamas
de debajo de algún árbol.
En el vestuario de la naturaleza
hay muchos trajes.
Traje de araña, de gaviota, de ratón de monte.
Cada uno, como hecho a medida,
se lleva dócilmente
hasta que se hace tiras.
Yo tampoco he elegido,
pero no me quejo.
Pude haber sido alguien
mucho menos personal.
Parte de un banco de peces, de un hormiguero, de un enjambre,
partícula del paisaje sacudido por el viento.
Alguien mucho menos feliz
criado para un abrigo de pieles
o para una mesa navideña,
algo que se mueve bajo un cristal de microscopio.
Árbol clavado en la tierra,
al que se aproxima un incendio.
Hierba arrollada
por el correr de incomprensibles sucesos.
Un tipo de mala estrella
que para algunos brilla.
¿Y si despertara miedo en la gente,
o solo asco,
o sólo compasión?
¿Y si hubiera nacido no en la tribu debida
y se cerraran ante mí los caminos?
El destino hasta ahora ,
ha sido benévolo conmigo.
Pudo no haberme sido dado
recordar buenos momentos.
Se me pudo haber privado
de la tendencia a comparar.
Pude haber sido yo misma, pero sin que me sorprendiera,
lo que habría significado
ser alguien totalmente diferente.


(De "Fin y principio" 1993       
Versión de Abel A. Murcia)

jueves, 2 de febrero de 2012

Porque hoy también es un gran día





(lo vi en el blog de Eleonora Arroyo, magníficas sus ilustraciones)

miércoles, 1 de febrero de 2012

Es todo lo que tengo



It's all I have to bring today –
This, and my heart beside –
This, and my heart, and all the fields –
And all the meadows wide –
Be sure you count – should I forget
Someone the sum could tell –
This, and my heart, and all the Bees
Which in the Clover dwell.


Emily Dickinson: Es todo lo que tengo [J26 – F17]





Es todo lo que tengo por traer,
-Esto y mi corazón al lado-
Esto, y mi corazón, y todos los campos
-y toda la amplitud del prado-
Esté seguro que usted cuenta
-podría yo olvidar a alguien
que puede detallar  la suma-
Esto y mi corazón y todas las Abejas
que en el Trébol moran

(Isabel S.)






Tres versiones 



Esto es todo lo que tengo para traer hoy–
Esto, y mi corazón al lado–
Esto, y mi corazón, y todos los campos–
Y todos los prados vastos–
Seguro, tú cuentas –podría yo olvidar
A alguna que pudiese decir la suma
Esto, y mi corazón, y todas las abejas
Que moran en el trébol

Versión Hanni Ossott
Venezuela 1946/2002



Esto es todo lo que tengo para traer hoy-
Esto, y mi corazón al lado-
Esto, y mi corazón, y todos los campos-
Y todas las amplias praderas-
Estate segura de que cuentas -si yo lo olvidara
Alguien podría decir cuánto suman-
Esto, y mi corazón, y todas las Abejas
Que en el Trébol moran.


Versión Ana Mañeru Méndez
España, contemporánea



Es todo lo que tengo hoy para traer -
esto y mi corazón además -
esto y mi corazón y todos los campos -
y todas las praderas anchas -
cuente bien - no sea que alguien
pueda revisar la cuenta -
esto y mi corazón y todas las abejas
que en el trébol moran.


Versión Silvina Ocampo
Argentina 1903/1993