domingo, 14 de febrero de 2010

Que bueno, que bueno. Drexler y Pau dones



Esta preciosa canción de amor es lo que muchas y muchos quisiéramos oir en un día como hoy.






Que bueno, que bueno

Te quiero
aunque ahora no viene a cuento
aunque no te lo demuestro
te quiero.
Te quiero
aunque pareza que me olvide
aunque creas que no es cierto
eso es lo que siento.

Me gusta
pensar que me gustas
saber que te quiero
qué bueno, qué bueno.
Me gusta
ser el dueño de tus celos
despertarme y darme cuenta
de lo mucho que te quiero.

Quererte
quererte no es bastante
quererte es no entenderte
y que te siga queriendo.
Quererte
quererte es acordarme
quererte es merecerte
más de lo que te merezco.

Me gusta
pensar que me gustas
saber que te quiero
qué bueno, qué bueno.
Me gusta
ser el dueño de tus celos
despertarme y darme cuenta
de lo mucho que te quiero.

Te tengo, te pierdo
te agarro, te suelto.
Te vas y te espero
te busco, te encuentro.

Te acercas, me alejo
te escucho, te cuento
te compro, te vendo
te odio, te quiero.

Te dejas, me dejo
me besas, te muerdo.
Te lamo, te huelo,
qué bueno, qué bueno.
Te pido, te ofrezco
(te amo, te miento)
te abrazo, te aprieto
me duermo, te sueño
qué bueno, qué bueno.

Te quiero
y lo que más echo de menos
es que no te quiera más
de lo mucho que te quiero.
Te echo de menos
tu retrato en la pared
una cartita en el correo
para decirte que te quiero.

Qué bueno, qué bueno...

!salud, que amor ya tenemos !


Palabras simbólicas: Alquimia, un lenguaje propio

 
Alquimia


(Del ár. hisp. alkímya, este del ár. clás. kīmiyā['], y este del gr. χυμεα, mezcla de líquidos).
1. f. Conjunto de especulaciones y experiencias, generalmente de carácter esotérico, relativas a las transmutaciones de la materia, que influyó en el origen de la ciencia química. Tuvo como fines principales la búsqueda de la piedra filosofal y de la panacea universal.
2. f. Transmutación maravillosa e increíble. (RAE)

 


Los símbolos de la alquimia solían fundarse en la transformación de fórmulas matemáticas en signos geométricos llamados símbolos de alquimista o sellos. Éstos, según cada cultura, podrían variar desde simples figuras geométricas, resultantes de la aplicación de fórmulas matemáticas, hasta complejas imágenes metafóricas, en las cuales cada elemento solía tener un significado propio. También podían ser símbolos interpretados a criterio del autor. Así, Newton usaba en sus fórmulas alquímicas símbolos que provenían de una fusión de diversos lenguajes simbólicos utilizados en culturas precedentes.

 


La alquimia se practicó desde el siglo IV a. C. y hasta el surgimiento de la química y las ciencias naturales, a comienzos del XVII y tuvo su mayor esplendor en la Europa medieval. En la historia de la ciencia la alquimia  es una antigua práctica protocientífica y una disciplina filosófica que combina elementos de la química, la metalurgia, la física, la medicina, la astrología, la semiótica, el misticismo, el espiritualismo y el arte. La alquimia fue practicada en Mesopotamia, el Antiguo Egipto, Persia, la India y China, en la Antigua Grecia y el Imperio romano, en el Imperio Islámico después en Europa hasta el siglo XIX, en una compleja red de escuelas y sistemas filosóficos que abarca al menos 2500 años. 




A partir de la etapa final de la Edad Media se escribieron numerosos libros sobre el “Arte Hermético”. La palabra alquimia, es de un significado similar al de química actual, aunque con referencias a lo trascendental y espiritual.La influencia de la alquimia en el campo del arte ha sido también considerable, desde las catedrales medievales, en cuya arquitectura se ha plasmado parte de la Gran Obra, en la obra de Dante, en Goethe, en los simbolistas franceses, en Rimbaud, y en fin, en los modernos surrealistas, pero también en los más originales psicólogos, como Karl Jun.

viernes, 12 de febrero de 2010

Diccionario de palabras cordobesas

 

 

PEGO: Chorrada, tontería
Fartucco: Más que tonto
Enguachirnar: Dejar el suelo más que mojado. Regar una planta más de la cuenta.
Cucha: Derivada del verbo "escuchar" aunque ha pasado a tener el valor de "mira "

Avenate: Ataque de locura
Atacarse: Remeter la camisa o camiseta en los pantalones.
Borococo: Que alguna cosa tiene un defecto
Burraco: Que algo es muy viejo o antiguo
Achuchar: Empujar, apretar
Alargar: Que te traigan algo
Bajío: Que tienes mal cuerpo aunque tambien se dice para una persona mal encarada
Bichear: Voy a mirar a ver si hay algo que me pueda interesar
Esclisáo: Que tienes la mente en otro sitio
Curiana: Cucaracha
Pizco: Un trozo muy pequeño
Farfollas: Persona que es muy desatroza y descuidada
Zarcillo: Pendientes
Trabajoso: Persona muy rebelde en la convivencia
Zocato: Zurdo
Tranquillo: trozo de madera que se ponía en la entrada de la puerta para que no se cerrara.
Cardusa: Cuando se ha hecho un esfuerzo muy grande
Jartá: Mucho de algo
Chuchurrío: Mustio
Jeringo: Son como las porras para desayunar pero en redondo y antiguamente se enzaltaban en juncos del río para poder llevártelas.
Cipote: Palabrota que se refiere al miembro viril.
Aunque en Córdoba se refiere a tonto enfatizado ¡Vaya tio cipote ! o enfatizar algo en general ¡Cipote que calor!
Mamarracho: Persona o cosa sin gracia
Charnaque: Chozo, casa pequeña
Jeyondo: Molesto, insufrible
Moña: Ramiñete de jazmines pinchados en una horquilla, antes se vendía en la calle y las mujeres se la ponían en el pelo
Pamplina: Persona muy puntillosa, tiquismiqui
Zapatiesta: Jaleo, follón, bronca, pelea.
Graílla: Rebate o escalón de la puerta de entrada
Bureo: Paseo
Jaramago: Malas hierbas
Esaborío: Persona antipatíca
Perra: Obsesión con algo
Hocicar: Darse de bruces en una caida
Chusnear: Pasar el rato de forma divertida
Huchear: Exigir algo con mucho apremio
Alferesia: Ataque de pánico
Averiguar: Procurar algo
Jardalaso: Una caida fuerte
Telera: Pan doradito por duera y de miga blanca y esponjosa por dentro. Es fenomenal para el salmorejo y para mojar salsas.
Vargas: Es un tinto de verano compuesto con vino tinto y gaseosa.
Fiti-fiti: Mistad de vino negro dulce y vino blanco
Miajón: Miga del pan.
Colorao: Cuando nos referimos al color rojo
Galipuche: Bebida aguada
Guindar: Mirar, ver
Ruilla: Trapo húmedo que sirve para limpiar
Perol: Salir al campo y reunirse con amigos o familia donde se hace un arroz.
Remear: Hacer burla a alguien
Zangarrea: Algo que se mueve mucho, Ej: La silla se zangarrea.
(Gacias Rafa por tus aportaciones)

jueves, 11 de febrero de 2010

Palabras de ida y vuelta




Vino
Verbo venir, conjugación: 3ª persona singular ( él, ella, usted) pretérito indicativo.


 Vino

m. Bebida alcohólica que se obtiene del zumo de las uvas exprimidas, y cocido naturalmente por fermentación.



 


Ovni

Avistamiento dede un objeto volante real o aparente que no puede ser identificadopor el observador y cuyo origen sigue siendo desconocido después de una investigación.


Ovin

Aldea del municipio de Nava, Asturias

Queso de cabra cuyo origen pertenece al pueblo del mísmo nombre elegido en el año 2007 como el mejor producto asturiano.


 Una mísma palabra con múltiples variaciones y mucho juego...

martes, 9 de febrero de 2010

El Portugués



Sentado en el rebate aún caliente por los últimos rayos de la tarde, el portugués saborea el plástico viciado de la pipa, le gusta torcer el gesto apoyándola entre los labios, y esperar que la noche caiga como una sentencia.
Hace ya tanto tiempo que llegó que apenas le queda memoria del pasado, eso, y tener que sobrevivir en el bando nacional de una guerra que le importaba un carajo. Quedó atrapado en éste pueblo cuando estalló la contienda y no se lo pensó ni un segundo; agarró un fusil máuser que le robó a un republicano muerto y disparó a destajo como un solitario camicace.
El portugués mide el tiempo de otra forma. Ahora es ahora, mañana ya veremos, antes ya no existe. Llegó desde su país huyendo de una condena. Él piensa que ya purgó sus pecados, todos. Nunca tuvo, después de la guerra, ninguna discusión con los paisanos. Ablandaba y cedía para ir de una cosa a otra sin poner nunca resistencia y se ganó el respeto de los hombres del pueblo y el corazón de las mujeres. Nadie sabía su nombre, y el especular sobre su vida alegraba las tardes en la taberna.
Al portugués le gustaba Rosa, le gustaba pensar que algún día viviría con ella, y se ocuparía de todo, y  ella soñaba que sería así; pero su padre no iba a permitir que esto ocurriera,”no estaba la miel hecha para la boca del asno”- pensaba- un forastero no se llevaría a su hija; así que se la llevó al cortijo, los días se le caían al almanaque y sus ojos no volvieron a encontrarse.
 Así fue como el portugués lo olvidó todo y se perdió. Caminó hasta la capital con todo el dinero que había guardado durante todos estos años, y cuando llegó, lo gastó todo en latas de pintura de colores, de todos. Se volvió al pueblo arrastrando una carretilla cochambrosa llena de colores enlatados.
A la mañana siguiente, como una broma del destino, aparecieron todas las casa del pueblo atestadas de flores pintadas en las paredes, en el suelo, en cada lugar donde había un hueco en blanco, ahora había flores de colores. Tal fue el desconcierto que se originó, que el alcalde lo mandó arrestar, pero no estaba muy seguro de que fuera un delito este asunto, mientras llegaban a por él seguía pintando sin parar puertas, ventanas, hasta las piedras  rezumaban color.

(Crónicas de postguerra)

jueves, 4 de febrero de 2010

Crónicas de postguerra

Su pelo tiene el color de los años, su mirada fluye en la tristeza, su casa es la última del pueblo, tan distante que sólo una delgada línea de tierra – por la que pasan las bestias del campo camino de regreso- la separa de una inmensa extensión de trigo infectado de amapolas que parece una cara llena de granos rojos; rojo amapola.
A su marido se lo llevaron los milicianos, un día se lo llevaron y no volvió más ni ella lo buscó.
Cada tarde , Isabel se sienta en la puerta de su casa – como si esperase un golpe del destino- inquieta, preparada; y al anochecer, cuando el suelo huele a descanso, recoge la silla y la deja en el portal preparada para el día que sigue a otro día y a otro día. Le gusta andar descalza entre las piedras del patio, mojarse los pies con el agua que saca del viejo pozo, y los brazos, y la cara, hasta que acaba volcándose la cuba entera desde la cabeza, luego sonríe acariciándose el cuello satisfecha, se alisa el camisón empapado, el agua le chorrea entre las rodillas hasta formar un charco en el suelo. Ella se deja acariciar por el agua bendita de su casa, esta sí que es agua bendita –piensa- y no la de la iglesia, y allí espera que el sereno de la noche la seque, y luego duerme..
No hay luz, ni en la calle ni en el hogar, ni siquiera es una calle, parece una casa abandonada por el pueblo con una mujer abandonada por ella misma.

Está debajo de la lima. El cuerpo de don Francisco Gómez Estrada está debajo de la lima, y el de su caballo también, por eso ella siempre espera.Hace tiempo que los civiles fueron preguntando por él - tenía que hacer ese camino casi a diario- y le preguntaron si lo había visto.
En el pueblo hablan, hablan y calumnia impunemente casi todo el mundo, en especial de ella, es el tema favorito en las pilas donde las mujeres lavan la ropa y ensucian sus conciencias. Ella nunca niega, ni afirma ni hace nada, pero los civiles no la veían capaz, “tan débil”...
Tiene la vista cansada de coser, pero no de llorar, nunca derramó una sola lágrima, ni siquiera aquel día, cuando a traición la cogieron por la espalda al entrar su silla, la tiraron al suelo , la sujetaron dos de la cuadrilla y él la penetró con fuerza una, y otra, y otra vez hasta que se cansó.
Estuvo dos días sin moverse del suelo, en el mismo lugar, no se movió durante dos largos días, luego se dirigió hacia el pozo, cargó la cuba de agua y se la volcó de un golpe sobre la cabeza.

Sigue cosiendo, un día, otro día y espera...
Son las fiestas del pueblo. La comitiva municipal junto con los paisanos van a las afueras para celebrar, pasan por su casa y lo ve sobre su caballo avasallando a los que van a pie.
Don Francisco Gómez Estrada hizo un buen casamiento con la hija del alcalde, y tenía una querida en la capital a la que visitaba con más frecuencia que a su mujer; pero ella es su debilidad porque se muestra ante él férrea, y lo enciende hasta llevarlo a la locura, por eso la forzó como un cobarde.
Ella lo esperó todo el día. Cuando el pueblo ya dormitaba, el cansancio y el vino fueron sus aliados.
Once puñaladas. Le ha asestado una puñalada por cada uno de los días que ha esperado. Luego lo ha hecho con el caballo. Cava durante toda la noche; al amanecer, ya no queda rastro de nada.
La gente habla y habla. Ella sonríe, nadie sabe la verdad...
Cuando la luz de sus días se iba extinguiendo , hace las diligencias pertinentes para donar los terrenos de su casa al pueblo y muere en paz.
El tiempo ha sepultado los hechos, y el tiempo los saca al exterior. Después de quince años se deciden utilizar los terrenos de esa vivienda para la construcción de casas protegidas por el gobierno.
Un grupo de trabajadores excava en la tierra para cimentar la construcción y descubren el cuerpo de un hombre y un animal que parece un caballo. La comisión que dirige el proyecto decide acallar el hallazgo para evitar que las casas tengan dificultad en venderse.
... Una mujer camina por la acera, se detiene y dice a uno de los obreros: “la gente habla, siempre habla, pero nunca saben la verdad de los hechos”, sonríe, se da la vuelta y desaparece lentamente ante el asombro de los dos hombres.


Crónicas de postguerra : ISABEL.


 
Éste cuento pertenece a una serie de relatos inspirados en los años posteriores a la gerra civil española, en ellos hay personajes que están relacionados con historias semejantes, pero no están basados en hechos reales. En el año 2004, publiqué en la revista de feria de mi pueblo éste relato. Fueron muchísimas las especulaciones que despertó, incluso había gente que llegó a preguntarme de qué familia se trataba, etc.., puse mi nombre a la protagonista, y había gente que juraba que esa mujer era tal y cual. Para mí fué muy divertida la experiencia.

lunes, 1 de febrero de 2010

la casa de los siete pecados.

Después de terminar la tercera parte de la trilogia "Milenium" necesitaba un cambio de aires , decidí leer un libro de filosofía "Más allá del bien y del mal" de Nietzsche.Me aburría como una mona, pero reconozco haber encontrado en él algo que me inspiraba, después decidí intentarlo con novela histórica - resoplaba cando intentaba coger el libro-, así que una amiga me lo ofreció y decidí leerlo.He de reconocer que ha sido una sorpresa, no solo por el libro, sino por lo que descubrí de "la casa de las siete chimeneas",

Sinopsis
Un rey atrapado por un delirio amoroso y acuciado por la culpa. Una misteriosa casa de siete chimeneas habitada por el fantasma de una mujer. La trágica danza del deber, la pasión y la muerte en la corte de Felipe II. Año del Señor de 1570. Anna de Austria, hija del emperador Maximiliano II, llega a España para convertirse en esposa del rey Felipe II, su tío. Su obligación principal es dar un heredero al trono de la monarquía más poderosa de su tiempo, pero también aspira a ser feliz y hacer feliz a su marido. Una joven dama y una extraña casa en la que la propia reina conocerá la tentación se interpondrán en su camino. Felipe II, inmerso en una relación tormentosa con la joven aya de sus hijas, se debate entre la incontenible lujuria que le despierta su amante y el peso de la culpa que puede condenar su alma. Su condición de rey le obliga a tomar decisiones de imprevisibles y trágicas consecuencias que torturan su corazón de hombre.
Ambientada en el momento en que en la poderosa monarquía hispánica comenzaban a asomar las grietas que anunciaban la pánica decadencia, La casa de los siete pecados es una magnífica reconstrucción, tan minuciosa como sutil, de los esplendores y miserias del Siglo de Oro. En ella se narra una historia de deseos frustrados, religiosidad enfermiza y poder absoluto que conducen a un final en el que realidad y ficción se confunden, envueltas en un halo de misteriosa leyenda. Por eso es una novela que se lee con pasión y se saborea con deleite, como todas las obras llamadas a dejar huella.
Con una prosa sencilla, fluida, una trama bien documentada y construida con una minuciosidad elegante, Mari Pau Domínguez nos guía por los secretos de un Madrid desconocido para muchos, aunque la historia de la Casa de las Siete Chimeneas y todo lo relativo a los amoríos del Felipe II ya estuviera reflejado en muchos textos, ésta historia novelada relata una de esas leyendas urbanas que están -en realidad- entre el mito y la ficción.









No sabía yo ni una palabra sobre la leyenda de la Casa de las Siete Chimeneas en que ahora mismo se encuentran ubicadas distintas dependencias del Ministerio de Cultura. Ni tampoco sabía mucho sobre Felipe II, sus líos de faldas, sus remordimientos y las tensas relaciones con su secretario, Antonio Pérez, y otros miembros de la corte, para mí ha sido sorprendente el hecho de que la casa exista y una ironía que se encuentren allí mismo las dependencias de un ministerio.

  En éste video, podreis ver a su  autora hablar acerca del libro y su apasionante historia